Informe Especial - Junio 2020

Apertura, pero con prudencia


A medida que transcurren los días y las semanas de cuarentena, se acentúan los efectos económicos, sociales y psicológicos resultantes de la misma. Se ha escrito bastante sobre los efectos de las restricciones a la actividad sobre el PBI y de la enorme emisión monetaria para financiar la baja en la recaudación impositiva y el incremento en los gastos sociales, por lo cual no parece necesario repetirlos en esta nota. Tampoco incursionar en la discusión del valor económico de una vida perdida en términos de su aporte al proceso productivo o del costo emocional de perder a un ser querido, temas donde quiero aventurarme.

 

Lo que quizás no recibe suficiente atención es la angustiante situación de los trabajadores que en condiciones normales luchan para llegar a fin de mes y ahora, privados del ingreso de su trabajo, deben tratar de subsistir con la ayuda provista por el estado. Para ellos, subsistir es más relevante que emisión monetaria o PBI, y la seguridad de que su vuelta al trabajo sea bajo condiciones que protejan su salud tiene alta prioridad.

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Si bien hay opiniones divergentes con respecto a la imposición de una cuarentena total para contener el virus, es evidente que esa medida no puede mantenerse permanentemente, sino hasta alcanzar ciertos objetivos.

Tampoco hay acuerdo sobre la autoridad que debe gobernar las condiciones de la cuarentena. Mientras en los Estados Unidos el presidente Trump no tomo ese tipo de iniciativa a nivel federal, dejando la decisión en manos de los gobernadores estatales, en nuestro país se optó por una acción centralizada, manejada desde la Casa Rosada.

Existen serios argumentos en favor de uno u otro de esos procesos, pero esta nota se concentra en la posible salida de la cuarentena una vez impuesta. Sin embargo, ya sea con control centralizado o delegado a las jurisdicciones estatales o provinciales, la adopción de una acción coordinada es esencial para el éxito en la lucha contra el virus, ya que el mismo no reconoce los límites entre esas jurisdicciones.

La falta de coordinación en los Estados Unidos trajo como consecuencia la aparición secuencial de focos de contagio, con los estados que tomaron inmediatas acciones están saliendo de la crisis, los que se resistieron a hacerlo o las abandonaron demasiado pronto están experimentando picos de casos positivos, poniendo en peligro a los habitantes de los demás estados.

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El primer objetivo de la cuarentena es reducir la velocidad de los contagios, en lo que se ha llamado "aplanar la curva", a fin de evitar el colapso de los sistemas de salud y facilitar una más ordenada provisión los elementos necesarios para combatir el virus, ya sea elementos de protección del personal médico o equipos para el tratamiento de los pacientes, como camas hospitalarias, respiradores y algunos medicamentos.

Al mismo tiempo, un avance más lento de la pandemia debería permitir una evaluación cuidadosa de aquellas actividades esenciales para asegurar el funcionamiento de las actividades esenciales para la vida cotidiana, tales como la provisión de alimentos o medicamentos. Además, después de las medidas inmediatas debía aprovecharse esa especie de tregua para planear como y cuando reiniciar las actividades temporariamente suspendidas.

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Otras acciones que debieron implementarse lo antes posible se refieren a situaciones donde el distanciamiento físico es casi imposible, como en las cárceles, hogares de ancianos y barrios humildes donde las condiciones de hacinamiento en las viviendas impiden tomar ese tipo de precauciones. No habiéndose anticipado debidamente ese problema, no es sorprendente entonces la concentración de casos en esas concentraciones de población ni la crisis en las villas en nuestro país. Encerrándolos en tan riesgoso medio no parece una solución humanitaria.

Dada la severidad de las medidas tomadas tanto en nuestro país como en otros, particularmente en parte de los Estados Unidos, llama la atención que la reducción de la aparición de nuevos casos de contagio no se haya producido con la rapidez esperada. Una posible explicación es que, pese a sus mejores intenciones mucha gente no adopto en forma adecuada las precauciones aconsejadas. Por ejemplo, una observación casual de la gente en supermercados o en la calle permite ver que muchas veces las máscaras faciales no se usan correctamente, dejando al descubierto la nariz, o apartándolas para hablar.

Existe una fuerte corriente de opinión (a la cual me suscribo) en el sentido de que la reapertura de las actividades económicas debe llevarse a cabo en forma cuidadosamente planeada a fin de evitar un proceso anárquico que conduzca a una recurrencia de la pandemia que obligue a retrotraer las medidas de reapertura.

Lamentablemente, el precipitado relajamiento de las medidas precautorias en los Estados Unidos, algunos eventos masivos, y la imprudencia de algunas personas cansadas del aislamiento están dando señales de reaparición de nuevos brotes de infección, con más de 20 estados mostrando incrementos en la cantidad de afectados.

Si bien no está claro cuánto de esto se debe a mayor cantidad de testeos, en particular en establecimientos carcelarios, más testeos no explican el fuerte aumento en el número de internaciones hospitalarias, que en algunos estados como Arizona, Florida y Texas alcanzan cifras récord. La contracara de ese problema es que en los EEUU la reapertura parcial redundo en la creación de más de 2 millones de puestos de trabajo y la consecuente baja en la tasa de desempleo. Ojalá que el fuerte calor del verano que se aproxima en el hemisferio norte contribuya a reducir la presencia del virus en lugares abiertos y reduzca la aparición de nuevos casos.

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Aun las proyecciones más optimistas indican que no habrá una vacuna segura y de probada efectividad en menos de 6 a 12 meses, y hasta la fecha no se ha encontrado un tratamiento efectivo para combatir la infección. Y el desarrollo de una vacuna confiable no asegura que la misma esté disponible en todo el mundo para su aplicación masiva. Eso significa que en el futuro inmediato será necesario recurrir a soluciones creativas para reducir la probabilidad de infección al reanudar las actividades en la economía, intercambiando información con otros países sobre la forma de adaptar las operaciones a esta situación de emergencia.

Por ejemplo, en los Estados Unidos, el Centro para el Control de Enfermedades (CDC, según la sigla en idioma ingles) produjo, aunque en forma tardía, una guía detallada de las precauciones a tomar en una serie de actividades a fin de minimizar los posibles contagios, aunque lamentablemente el gobierno federal demoro la difusión de esa guía, pero finalmente la hizo pública, aunque no obligatoria.

La reiniciación de actividades presenta en nuestro país un problema adicional que, como es habitual, afectaría más a los sectores de menos ingresos y principalmente en el conurbano y en la CABA.

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Se trata de la necesidad de usar medios de transporte colectivo para acceder a los lugares de trabajo. La congestión habitual en trenes y colectivos constituye un peligroso caldo de cultivo para la propagación del virus. Quizás un paliativo, aunque no una solución, podría ser aumentar la frecuencia de los servicios y escalonar los horarios de entrada y salida a los lugares de trabajo para distribuir mejor en la jornada la tasa de utilización de los medios de transporte.

Una condición altamente deseable para la reiniciación de actividades en forma segura y sin retrocesos es la adopción de un sistema de testeos para detectar nuevos casos y efectuar su seguimiento para identificar posibles contagiados (contact tracing) y, dentro de lo posible, aislarlos para evitar su propagación. Según algunas publicaciones esa es la clave del éxito alemán en la contención de la pandemia. Esta actividad se puede lograr con tecnología probablemente no disponible en nuestro país, pero podría también implementarse con simple seguimiento telefónico, con una fuerza de trabajo debidamente entrenada, lo que tendría el beneficio colateral de crear nuevos puestos de trabajo tan necesarios en estos momentos.

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