Informe Mensual - Octubre 2014

2015: Sin crédito ni soja, la recesión se acentúa

Aún cuando pagar el fallo implica llevar la deuda pública del 8% al 13% del PBI, sin siquiera hacer mella al notable desendeudamiento la última década, igualmente Argentina entró en desacato y se encamina a un nuevo default.

Mas aún, los argumentos oficiales para no pagar el fallo viraron desde el tecnicismo de la RUFO, a una cruzada "anti buitre" alrededor del mundo, que llevó al G7 a tomar distancia de Argentina.

 

Pese al desacato y al default, los precios de los títulos públicos se mantienen firmes no sólo por el bajo nivel de endeudamiento que aborta toda posibilidad de quitas nominales a futuro, sino que el sector privado considera que si el actual Gobierno no paga la sentencia en 2015, es muy probable que lo haga el próximo Gobierno en 2016, poniendo fin a la zaga del default.

Ahora bien, la probabilidad que el actual Gobierno pague la sentencia no son nulas, ante la imperiosa necesidad de llegar al crédito externo que amortigüe la restricción externa, que para peor promete agravarse ante el colapso del precio de la soja.

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En efecto, en sólo semanas el precio de la soja se desmoronó un -35% y del maíz un -25%. Estocada a las exportaciones que se hará sentir en 2015, independientemente de si el Gobierno acata el fallo de Griesa.

De hecho, de mantenerse estos precios tal como descuentan los futuros a mayo 2015, entonces las exportaciones se resentirían otro -10% en 2015, equivalente a otros USD 7.000 millones. La caída adicional en las exportaciones llega cuando la restricción externa hace rato limitó el crecimiento económico y la devaluación terminó siendo el único camino para hacer caer el consumo y permita estabilizar la pérdida de reservas del BCRA.

En este contexto de soja en baja, inflación en alza y default en puerta, la expectativa de devaluación del peso vuelve a retomar fuerza, empujando el dólar informal a $15,10 lo que implica una brecha con el oficial superior al 78%.

Por supuesto, en enero de 2014 se devaluó en el marco de "un plan" que prometía ajuste fiscal (tarifas), monetario (tasas), reconciliación con el exterior (CIADI, Club de parís y Repsol), y una nueva promesa de sincerar el INDEC, todo con renovados equipos en Mecon y BCRA. Al margen de como terminó la realidad, lo cierto es que ahora no hay indicios de un nuevo plan integral que permita contener las expectativas frente una nueva devaluación, otorgando mayor posibilidad de traslado a precios, ahora sólo limitada por la profundidad de la recesión.

Ante tal escenario el Gobierno intentará sacrificar reservas con tal de no devaluar, pero vale advertir que el margen no es significativo, además que ello no impedirá que escale la brecha.

Es que independientemente a la posibilidad de pago de la deuda externa, igualmente el Gobierno necesita USD 7.200 millones para atender los vencimientos de la deuda pública en dólares, ley local, donde su mayor parte se explica por el pago del Boden 2015 en Octubre. Sobre ello se suma los intereses a organismos internacionales y el reciente acuerdo con el Club de parís que demandan un total de USD1.400 millones.

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El default de la deuda externa genera una disminución del servicio de la deuda de sólo USD1.500 millones.

Por lo tanto, para atender el servicio de la deuda pública ley local pero en moneda extranjera y el pago a Organismos internacionales, el Gobierno necesita de USD 8.600 millones el año entrante, desatando escenarios de reservas por debajo de USD 20.000 millones para fin de 2015, aún si no sacrifican reservas para defender el tipo de cambio.

En definitiva, la decisión de no acatar el fallo no sólo cortó casi toda posibilidad de crédito externo para moderar la restricción externa en 2015, sino que el colapso del precio de la soja a USD 340 la tonelada, promete agravar la falta de dólares, afectar reservas y deteriorar aún más el nivel de actividad.

Simple, si los dólares no los trae la soja, ni la deuda, el nivel de consumo continuará ajustando a la baja hasta estabilizar nuevamente el nivel de reservas del BCRA, que suponemos perforarán los USD20.000 millones tras el pago del Boden 2015, ley local.

El 2014 cerraría con una contracción del -2,6% del PBI, y para 2015 proyectamos otra baja de -3,2% del PBI, que posiblemente precipite en un demorado acuerdo con los holdouts. Vale advertir que si bien un rápido acuerdo en enero podría recortar ampliamente la caída, no la revertiría. Es que la combinación de inflación lanzada arriba de 40% y soja colapsando un 35%, en ese marco no habría ingreso de dólares suficiente que permita sostener el consumo, por lo menos no hasta que Argentina muestre clara intención de resolver también la inflación, el cepo cambiario, el déficit fiscal y el INDEC, aspectos que quizás recién se definan con la llegada del próximo Gobierno. En suma, el 2015 sin crédito ni soja, la recesión se acentúa.

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firmaeconometrica
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